2.- Presentación sobre el lenguaje fotográfico en la que podréis ver los distintos tipos de planos que existen, los tipos de encuadre, et. Esta herramienta os puede venir bien para el trabajo con el Lazarillo.
Pues sepa vuestra merced ante todas cosas que a mí llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tome González y de Antonia Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca. Mi nacimiento fue dentro del río Tormes, por la cual causa tome el sobrenombre, y fue desta manera.
Así comienza una de las obras cumbres de la literatura española que nosotros estamos teniendo el placer de leer este trimestre.
A continuación, os dejo algunos enlaces a páginas en las que encontraréis información, actividades, crucigramas, etc. Espero que os sean de utilidad y os ayuden a comprender mejor esta obra y el género picaresco en general.
Ahora, solo nos queda leer con dedicación la obra, adentrarnos de lleno en la historia y disfrutar con ella.
Estoy segura de que, una vez superada la dificultad de comprensión inicial, os divertiréis con las aventuras y/o desventuras de Lázaro de Tormes.
Y pues vuestra merced escribe se le escriba y relate el caso por muy extenso, pareciome no tomalle por el medio, sino por el principio, porque se tenga entera noticia de mi persona, y también porque consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuanto mas hicieron los que, siéndoles contraria, con fuerza y mana remando, salieron a buen puerto.
Hace setenta y cinco años, en algún lugar cercano a Víznar, mataron a Federico.
El crimen fue en Granada
I
EL CRIMEN
Se le vio, caminando entre fusiles, por una calle larga, salir al campo frío, aún con estrellas de la madrugada. Mataron a Federico cuando la luz asomaba. El pelotón de verdugos no osó mirarle la cara. Todos cerraron los ojos; rezaron: ¡ni Dios te salva! Muerto cayó Federico -sangre en la frente y plomo en las entrañas-. …Que fue en Granada el crimen sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada…
II
EL POETA Y LA MUERTE
Se le vio caminar solo con Ella, sin miedo a su guadaña. Ya el sol en torre y torre, los martillos en yunque – yunque y yunque de las fraguas. Hablaba Federico, requebrando a la muerte. Ella escuchaba. “Porque ayer en mi verso, compañera, sonaba el golpe de tus secas palmas, y diste el hielo a mi cantar, y el filo a mi tragedia de tu hoz de plata, te cantaré la carne que no tienes, los ojos que te faltan, tus cabellos que el viento sacudía, los rojos labios donde te besaban… Hoy como ayer, gitana, muerte mía, qué bien contigo a solas, por estos aires de Granada, ¡mi Granada!”
III
Se le vio caminar… Labrad, amigos, de piedra y sueño, en el Alhambra, un túmulo al poeta, sobre una fuente donde llore el agua, y eternamente diga: el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!
“La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo,
ya hay que morirse”. (Sobre héroes y tumbas).
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Quizás cien eran demasiados años ya para habitar este mundo con el que tan disconforme estaba pero que, en el fondo, tanto amaba:
“El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria. Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse”.
“A veces creo que nada tiene sentido. En un planeta minúsculo, que corre hacia la nada desde millones de años, nacemos en medio de dolores, crecemos, luchamos, nos enfermamos, sufrimos, hacemos sufrir, gritamos, morimos, mueren, y otros están naciendo para volver a empezar la comedia inútil. ¿Sería eso, verdaderamente? ¿Toda nuestra vida sería una serie de gritos anónimos en un desierto de astros indiferentes?”
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A tan solo dos meses de cumplir el centenario, el autor argentino ha fallecido en su casa de Santos Lugares. Se va con él esa tristeza eterna que lo caracterizaba. Se queda con nosotros su obra: El túnel, Sobre héroes y tumbas, Abbadon el exterminador e innumerables ensayos y reflexiones.
También nos lega su lucha incansable por la justicia y por la defensa de los derechos humanos. De hecho, tras la dictadura militar, presidió la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), una comisión encargada de investigar las violaciones de los derechos humanos ocurridas en Argentina entre 1976 y 1983. En 1984 entregó su informe Nunca Más.
«Señores jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces: ¡nunca más!»
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El 27 de abril de 2002, ya débil, cansado y prácticamente ciego, Ernesto Sábato participó en la Feria del Libro de Sevilla con la conferencia «Creación y tragedia. La esperanza ante la crisis». Tuve la inmensa suerte de asistir a aquel encuentro y, después de releer algunos recortes de prensa del momento, me quedo con estas palabras suyas:
“Los escritores tienen un deber ético con las sociedades, deben realizar una tarea de saneamiento que ponga fin a la falsedad y la demagogia. Cuando lo real es la destrucción y el caos, el arte debe ayudar a crear una genuina esperanza. Debe tener un componente ético que permita expresar la voz de los discriminados”.
Inauguramos la temporada bloguera con este cuento con cuya lectura tanto me gusta comenzar los cursos..
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Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de nata. Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían: era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos ranas patalearon en la nata para llegar al borde del recipiente. Pero era inútil; sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sentían que cada vez era más difícil salir a la superficie y respirar.
Una de ellas dijo en voz alta: “No puedo más. Es imposible salir de aquí. En esta materia no se puede nadar. Ya que voy a morir, no veo por qué prolongar este sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril”.
Dicho esto, dejó de patalear y se hundió con con rapidez siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.La otra rana, más persistente o quizá más tozuda se dijo “¡No hay manera! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la muerte, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora”. Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar sin avanzar ni un centímetro, durante horas y horas.Y de pronto, de tanto patalear y batir las ancas, agitar y patalear, la nata se convirtió en mantequilla. Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente. Desde allí, pudo regresar a casa croando alegremente.
Hay veces que tiramos la toalla ante el primer contratiempo pero la experiencia dice que hay que luchar hasta el último suspiro porque aunque no se consigan los objetivos establecidos nuestras conciencias se quedaran tranquilas…
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Para todos y, particularmente, para mis alumnos y tutorandos de cuarto: ¡no dejéis de mover las piernas, que el famoso Título os espera! Eso sí, tenemos que patalear durante todos los días del curso porque, de lo contrario, nos hundimos poquito a poco…
Mucho ánimo y ya sabéis… ¡a trabajar, que este curso se pasa volando!
Para rendir tributo a los libros, Eduardo Mendoza dedicó ayer sus palabras en la conferencia inaugural de la Feria del Libro de Sevilla a estos objetos que tanto le han aportado a lo largo de su vida.
Tan solo un mendrugo para agradecerles tanto como les debe… Una delicia para todos los que tuvimos ocasión de escuchar sus palabras.
Hoy hemos asistido a la representación de El sí de las niñas, una de las obras que hemos leído a lo largo de este curso.
¿Qué opinón te merece la puesta en escena de la obra? ¿Te ha ayudado la misma a comprender mejor el texto? Expresa aquí tu valoración de la actividad realizada en la jornada de hoy y de la obra en general.